El corregimiento de San Cristóbal, es un lugar situado en el centro-occidente de la ciudad de Medellín, limita con el municipio de bello, corregimiento de San Antonio de prado y el corregimiento de San Sebastián de Palmitas, con una característica peculiar, es un corregimiento que al igual que en otros territorios, presentan problemas (dificultades) con el invierno, lo que ha ocasionado la inestabilidad del suelo en algunas veredas (por no mencionar las 18 veredas), cómo Boquerón, la Ilusión, La Palma, Pedregal alto y bajo.
En la actualidad cuenta con una cárcel (situada en la vereda Pedregal alto), nuevos asentamientos urbanos “ciudadela de nuevo occidente, que está divida por etapas (cerca de Pedregal bajo), en marcha la construcción de un parque biblioteca “San Cristóbal, ampliación de la unidad intermedia y otros proyectos de inversión que se están ejecutando.
Es necesario ubicarnos en el contexto, para entender lo que ha venido pasando en la vereda Pedregal bajo con lo ocurrido el pasado 27 de abril, dónde por causa del invierno 3 casas de la vereda quedaron totalmente destruidas, 6 familias deben desocupar indefinidamente y 15 familias quedaron damnificadas por las inundaciones, resaltando las pérdidas materiales y de infraestructura que se vivió.


Ésta ha sido la gota que ha rebosado la taza, los habitantes de ésta vereda se sienten “solos” en muchas situaciones, cómo el impacto que ha generado la creación de los nuevos asentamientos urbanos y sus efectos: violencia, fronteras invisibles y el invierno, éste último los ha llevado a gestionar por sus propios medios ayudas con alimentos y demás enseres, con el apoyo de la red ambiental juvenil, se envió cartas al corregidor, ediles de la junta administradora local, medios de comunicación locales, con el fin de hacer una eco a lo que pasa y que ahora, en época de elecciones a nadie “parece interesarle el tema”.
Es un llamado a la dignidad, al respeto por el habitante, por lo que quiere y con lo que se identifica, al libre derecho de pertenecer a un corregimiento y no sentirse desplazados de éste, por las murmuraciones de la creación de una nueva comuna la “17”, dónde varios sectores, cómo Roblemar, Pajarito, se dice, harían parte de ella, al ejercicio político que tiene todo habitante para debatir y discrepar de temas relacionados con la territorialidad y el bien común.
Cómo nos comenta una de las habitantes del sector en un comunicado enviado:
“Es un tema que no solo le compete a pedregal bajo, sino que es un tema corregimental, en estos momentos la vereda está actuando como frontera protectora ante los procesos de urbanización que se han venido dando en el corregimiento”.
¿Qué pasaría si en estos momentos pedregal bajo y los demás sectores salieran de San Cristóbal? ¿Por qué no hay visibilidad hace dos meses frente a éstos temas?
No habría vereda alguna que pudiera retener los procesos urbanísticos, los graves daños que habrían a nivel social, ambiental y económico para el corregimiento, reconocemos que estos hechos no fueron causados por ninguno de los habitantes del corregimiento y órganos públicos que como buenos ciudadanos nos toca acogernos a las decisiones que municipal y estatalmente se den, pero la vereda de pedregal bajo, reconocidos como semi-rural exigimos que se nos preste la mayor atención ante la dinámica que se vive o que simplemente si se quiere que salgamos del corregimiento decirlo de frente para acabar de una vez con la preocupación que nosotros hemos tenido y para empezar a gestionar por otros lados la ayuda ya que si como vereda no la vamos a obtener del corregimiento y de sus entes administrativos deseamos poner sobre la mesa la decisión que sea unánime teniendo en cuenta en que beneficiaría a San Cristóbal pero más teniendo en cuenta que lo desbeneficiaria.


(Aportes y fotografia de Luisa Fernanda rico comunicado enviado desde la junta de acción comunal de pedregal bajo)


