Tiempos de encuentro y lugares de “con-partir”.

Es el nombre del taller que hoy jueves, desde las diez de la mañana, en el cuarto día del campus party, hace Alvaro Ramirez Ospina en la campus blog. Bajo el concepto de acción comunitaria se busca con los participantes del taller hacer una actividad experiental sobre las diferentes formas de generar tal ación.

En altair.udea.edu.co/tv/ se transmitirá en vivo la actividad.

UN CAMPUS PARTY LUBRICO Y FELIZ

¿Te has sentido lúbrico y feliz? Has experimentado una felicidad incontrolable que se manifiesta con ciertas humedades en la filosofía china?

No mientas, hipócrita tartufo. ¡Claro que lo has sentido! Lo Sientes cada que lees un trepidante capítulo de Nunca será suficiente.

En su famoso poema, Canción de la vida profunda, Don Porfirio Barba-Jacob, nos dice:

“Y hay días en que somos Tan lúbricos, tan lúbricos…”

Entonces, con algunas entrevistas, intentamos descifrar y los significados ocultos de el complicado concepto filosófico de estar lúbrico y feliz.

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escuchemos esta otra:

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Después de escuchar semejantes respuestas, podemos hacernos a la idea de lo que significa decir que éste es el más lúbrico y feliz de los Campus Partys.

Akenaton promete que, al terminar Campus Party, Subirá una crónica completa y muy detallada, cargada de podcast, videos y fotografías, que ya se encuentra en proceso de elaboración, para así compartir esta maravillosa experiencia campusera.

Ahora, un adelantico, para que queden entusiasmados:

ROSTRO DE ROBOT EXPRESIVO

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ROBOT PARA “Ligar” con las chicas. (tienes que se español para que funcione)

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Esto es todo por el momento. proximamente, en Helel Ben Sahar, una crónica completa sobre Campus party.

Periodista de El País de España, nos entrevista

Seguimos las conferencias de Campus Party, emocionados, sonrientes y llenos de expectativas. Nos encontramos con Aitor Riveiro periodista venido de España para cubrir esta reunión digital. El resultado fue una entrevista larga con Gabriel Jaime Vanegas, nuestro coordinador y otra breve con nosotros que hoy publicó en El País.com bajo el título: Encontrar un lugar en el mundo gracias a la tecnología. Pequeños proyectos asociados a Internet ofrecen futuro y esperanza a los jóvenes de Colombia.

Les transcribo una parte aquellos que no dispongan del tiempo para ir al enlace principal:

La Loma es un barrio de las afueras de Medellín que ha sufrido la eterna guerra civil que padece Colombia desde mediados del siglo pasado. Las luchas entre guerrilleros y paramilitares convirtieron la zona en un nido de pobreza y delincuencia en el que los pelaos (niños pobres y sin recursos) apenas podían elegir entre las bandas juveniles y la droga.

Gabriel Jaime Vanegas es el bibliotecario de La Loma. El centro que dirige es algo más que un almacén de conocimiento: es un lugar en el que generar información y contar al mundo que La Loma encierra algo más que miseria y guerra. Vanegas, junto al profesor Álvaro Ramírez, puso en marcha hace ahora un año el proyecto ConVerGentes: una vía de escape para que los adolescentes de La Loma, a través de los blogs, YouTube y el periodismo ciudadano, pudieran hacerse preguntas y responderlas.

“Comenzó como un taller de un día” relata Vanegas mientras la Campus Party echa a andar. La biblioteca de La Loma se había convertido “en un lugar en el que parte de la juventud del barrio podía echar horas sin recibir una cantaleta”. Durante las actividades, que pretendían acercar a los chavales a Internet, se percataron de que el 90% de la información que la Red recogía sobre su lugar de residencia estaba directamente relacionada con la guerra, la operación Orión (en la que fuerzas paramilitares y estatales trataron de recuperar el control de la Comuna Trece de Medellín, donde se integra la barriada) y la droga.

“En ese momento nos hicimos muchas preguntas”, explica Vanegas, “y los pelaos no sabían qué responder: por qué son así, por qué su barrio es como es”.

Nacía el proyecto VideBarrio que, gracias a un golpe de suerte, recibió fondos de una fundación afín a la Universidad de Harvard. Con el dinero, el grupo ConVerGentes (como se autocatalogaron) compró cámaras de fotos y de vídeo con las que poder recoger y difundir el día a día de su comunidad, “rescatar la memoria histórica y cultural de La Loma, de la gente que se encuentra en medio de una violencia y unos intereses que no son los suyos”.

El segundo día de Campus Party

Hace un rato publique esto sobre el Campus Party de Bogotá.

Esta mañana me desperté y el ambiente era este, aquí dormimos los Campuseros, pero me soprendio que un par de ellos alcanzaron a traer el colchon.

Un colchon en Campus

Son las siete de la mañana de lunes 24 de junio y estamos en Campus Party, esta es una fiesta tecnológica que se realiza por primera vez en Colombia.

Ayer fue el día de la llegada desde Medellín, todos nos ubicamos en las afueras de COFERIAS a esperar hasta el medio día, cunando inicio el proceso de acreditación, registros de PC`s e instalación en las carpas.

Fue un día de ajustes en los que la logística de este evento recibió a más de 2.000 personas provenientes de todas partes del mundo.

El ambiente ha sido de fiesta, una fiesta en al nos encontramos hasta la media noche cuando se realizo la inauguración oficial del evento.

Hace un par de horas que me desperté y me vine para este pabellón, me encontré que ya había muchas personas dedicadas a navegar. Más de un amaneció aquí y no exagero al decir que ya no siente las nalgas.

Si hacemos una ecuación y sumamos campuseros apasionados… + Internet + encuentro + compartir conocimientos y experiencias… = fiesta.

Hoy arranco esto en serio, tenemos un día de muchas actividades y propuestas para escuchar.

Le recomiendo el “Campus Blog”

UNA EXPERIENCIA LIBERTARIA

A veces, para todo en la vida, es necesario cierto distanciamiento. Es desde las montañas más alejadas desde donde se ve la ciudad en toda su extensión. A veces, es necesario recapitular, aprender de los errores y potenciar los aciertos. Y es que muchas veces, los errores son más productivos que los éxitos, así que hay que equivocarse de vez en cuando. (aunque no puede uno amañarse metiendo la pata). Hago todo éste discurso, que más que mío pareciera de un libro de Coelho o de cualquier otro de autoayuda, para incitarnos a mirar hacia atrás de manera positiva, alegrándonos por lo bueno, y también por lo no tan bueno, que puede darse en un proceso – tan extraño y libertario- como lo ha sido el que hemos vivido los miembros de ConVerGentes. Y es que tras los artículos que van a internet, y las cosas que se publican de una u otra forma, hay toda una experiencia; tras las grandes cosas positivas como el viaje de Catalina Restrepo a Hungría (cosa que ha sido un gran orgullo para quienes conocemos y estimamos a ésta maravillosa mujer) o como la visita de varios de nuestros compañeros al Campus Party en Bogotá, también han pasado cosas que nos han dejado con un sabor amargo.

De por sí, en su concepto, la mera idea de un grupo como ConVerGentes, es alocada y hasta irracional desde muchos puntos de vista. Reunir a un grupo de muchachos caprichosos, todos tan distintos, y con tan diversos objetivos para que sean útiles a su comunidad y al mundo, es cosa como para arrancarse los pelos de la cabeza. Sin embargo, eso es precisamente lo que estamos viviendo; esa es nuestra realidad. Somos un grupo absolutamente heterogéneo – menos mal- que intenta hacer que su comunidad no sea solo un punto más en los mapas de Medellín, y que los hombres y las mujeres que la habitan, no pasen por el mundo desapercibidos, sin más posibilidades de inmortalidad que la que ofrecen las efímeras memorias de sus familiares y amigos.

Esta heterogeneidad de ConVerGentes podemos apreciarla solo con dar una mirada somera a algunos de los blogs. Ésta misma, ha sido a veces causante de dificultades y sinsabores, pero creo que ha sido el mejor aliciente de toda la experiencia.

Pasando entonces de largo todo esto de las diferencias, nos encontramos, por decirlo de forma escueta, con un grupo de gente que anda publicando cosas en internet. Pero sería ésta una definición tan superficial como cualquier telenovela colombiana. Detrás de los artículos, las fotos, y todo lo que ya se sabe, hay gente; gente de verdad, que aprende a sobrellevarse en sus diferencias y a aprovechar sus puntos de contacto, con el único ánimo de serle útiles a su comunidad, a la que de una u otra forma, le deben todo lo que son.

No todo será color de rosa, claro está. Y he de confesar que en ocasiones he sentido ganas de no volver a publicar y mandar todo al carajo, pero el solo hecho de pensar en todo lo que ha trabajado tanta gente, para que yo conociera éstas herramientas, me apropiara de ellas  y les diera buen uso, me hace pensar que sería una pésima forma de corresponder a tanto esfuerzo. Está además, el compromiso con la comunidad. El solo hecho de pertenecer a un grupo como ConVerGentes, es tener  sobre la espalda una misión. Una misión impuesta por las esperanzadas y silenciosas miradas expectantes de tanta gente que espera algo de tí. Esa gente que se alegra con lo bueno y sufre con lo desalentador. Y aunque lo ponga como último aspecto, está el compromiso con uno mismo. El placer que se siente ser libre en un espacio abierto. Publicar un post se vuelve como echar a volar un globo; lo escribes, te gusta, lo miras, lo publicas, y cuando menos piensas ya no te pertenece, se habrá sumado a la voz del mundo.

Es por esto que no abandonamos nuestra labor, y ante dificultades y obstáculos continuamos ahí, publicando, escribiendo, dando qué decir. Es por eso que se puede decir que ConVerGentes ha sido una experiencia libertaria en todo el sentido de la palabra. Nos ha dotado de pasión y amor por lo nuestro, nos ha ayudado a ganar maravillosos amigos y a gestar enemistades; ha hecho lo que parecía descabellado. La voz de una comunidad se ha alzado en pulmones de sus jóvenes, que se apropian de ella y le gritan al mundo “¡Estamos aquí! Y aunque como todos, moriremos algún día, quedará la huella de nuestros ecos, y el mundo sabrá que vivimos, y que tuvimos sueños y esperanzas”

Es por eso que vale la pena. No por las cosas buenas que se dan en el camino, que son una dulce añadidura a todo el proceso, sino por la libertad; libertad de la que tanta gente ha carecido; ahora, nosotros que la tenemos, no podemos desperdiciarla. El solo hecho de ser libres, es la justificación perfecta para todos los esfuerzos, y la mejor forma de agradecer a todas las personas que de una u otra forma, han puesto su empeño para que esto sea posible.